
Lo que las parejas malentienden sobre el deseo sexual masculino
Amet mauris lectus a facilisi elementum ornare id sed sed aliquet dolor elementum magnis quisque id ultrices viverra cursus nunc odio in egestas consectetur cras consequat sodales netus pretium feugiat nulla semper senectus bibendum ornare sit adipiscing ut atid viverra donec nunc, donec pulvinar enim ac habitasse fermentum amet praesent atac elementum id sed nibh diam ultrices nibh enim volutpat varius et est sed vestibulum neque.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat.
Vitae congue eu consequat ac felis placerat vestibulum lectus mauris ultrices cursus sit amet dictum sit amet justo donec enim diam porttitor lacus luctus accumsan tortor posuere praesent tristique magna sit amet purus gravida quis blandit turpis.

Ornare sit adipiscing ut atid viverra donec nunc, donec pulvinar enim ac habitasse fermentum amet nunc praesent atac elementum id sed nibh diam ultrices nibh enim volutpat varius et est sed vestibulum neque.
Amet mauris lectus a facilisi elementum ornare id sed sed aliquet dolor elementum magnis quisque id ultrices viverra cursus nunc odio in egestas consectetur cras consequat sodales netus pretium feugiat nulla semper senectus bibendum.
“Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui offi.”
Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur. Excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum.
Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat.
El bajo deseo sexual en el hombre es una preocupación frecuente que afecta a la estabilidad de muchas relaciones, y los datos confirman que **1 de cada 6 hombres** presenta síntomas de deseo hipoactivo, una cifra que aumenta con la edad sin estar necesariamente ligada a enfermedades físicas graves[1].
A menudo, las parejas interpretan erróneamente la falta de deseo masculina como una señal de rechazo personal, falta de amor o desinterés por la pareja, pero la realidad es mucho más compleja y suele estar vinculada a factores psicológicos, de estrés, monotonía en la relación o diferencias en la naturaleza del deseo entre hombres y mujeres[2].
Para abordar este problema efficacement, es crucial entender que el deseo no es un interruptor que se "activa" y "desactiva" de manera lineal, sino un **proceso bioquímico y emocional** que se construye con la conexión diaria, la seguridad y la ausencia de presión[2].
La definición más pragmática y actual, propuesta por la Cuarta Consulta Internacional en Medicina Sexual, describe el deseo sexual hipoactivo como una **deficiencia persistente o recurrente de pensamientos, fantasías o deseo sexual**, eliminando criterios tan restrictivos que pudieran diagnosticar erróneamente a hombres con deseo normal pero menos frecuente[1].
Uno de los mayores errores en las parejas es creer que el deseo masculino debe ser siempre **espontáneo** (aparecer de la nada, sin previo estímulo), mientras que el deseo femenino suele ser más **reactivo** o **holístico**, surgiendo en respuesta a la conexión emocional, el contexto, la **novedad** y el misterio[2].
El deseo masculino suele ser más **finalista**, más **genital** y centrado en el **coito y el orgasmo**, lo que puede crear una desconexión si la pareja espera una dinámica más basada en la intimidad emocional y la ternura[3].
Al inicio de una relación, el deseo suele estar impulsado por un **cóctel bioquímico** de novedad y adrenalina, pero con el paso del tiempo, si no se trabaja la conexión, este impulso natural disminuye y se convierte en una necesidad que debe ser gestionada conscientemente[2].
La verdadera pregunta no es "¿por qué no tiene ganas?", sino "¿se sienten conectados, cuidados, valorados y **deseados** en su conjunto como personas, no solo cuerpos?[2]".
Las causas del descenso de la libido en hombres son **múltiples y de origen variado**, incluyendo factores fisiológicos como la edad y el **déficit de testosterona**, pero también psicológicos como la **ansiedad, el estrés y la depresión**[5].
Los **problemas de pareja** y los **conflictos interpersonales** juegan un papel crucial; si un hombre se siente constantemente criticado, juzgado o sin armonía en el hogar, su deseo sexual puede disminuir drásticamente como mecanismo de defensa[10].
El consumo de **fármacos**, **drogas** o **alcohol** (que es una droga) son factores tóxicos que afectan directamente la capacidad de generar deseo y la respuesta eréctil, muchas veces sin que la pareja lo perciba como la causa principal[5].
En muchos casos, especialmente en hombres de más de 50-55 años, el problema es **multifactorial**: una combinación de problemas cardiovasculares, aburrimiento sexual con la pareja de "toda la vida" y un descenso natural de la testosterona[5].
La recuperación del deseo no ocurre con técnicas sexuales rápidas o cambios en posturas, sino que requiere **reconectar emocionalmente** antes de buscar soluciones físicas o de rendimiento[2].
El **erotismo** no es solo un acto físico, es una **energía** que se construye con miradas, complicidad, humor, ternura y pequeños juegos; regar ese terreno es lo que hace que, cuando se dan las condiciones, el deseo vuelva a florecer[2].
Tener más deseo no convierte a una persona en un "vicioso" ni en una "dependiente sexual", y tener menos deseo no la convierte en "aburrida" o "anti-sexual"; el problema no es desear, sino **cómo se gestiona la diferencia**[3].
Cuando se recibe repetidamente un "no", puede activarse una sensación de **rechazo personal**, pero es crucial recordar que la pareja no rechaza a la persona, sino el acto en ese momento, y no se debe personalizar esa negativa[3].
Insistir, insinuar constantemente o generar expectativas implícitas puede hacer que la otra persona se cierre más, por lo que cuidar el **vínculo emocional** y la ternura es mucho más eficaz que insistir en el sexo como una necesidad urgente[3].
La **masturbación** puede ser una forma sana y respetuosa de canalizar ese deseo que no encuentra respuesta en la pareja, y si hay confianza, puede hablarse y compartirse como algo natural en lugar de un secreto[3].
Expresar el deseo sin esperar respuesta, como diciendo "Me atraes muchísimo, aunque hoy no pase nada", sostiene el deseo sin exigir acción y mantiene viva la conexión sin generar ansiedad[3].
La **testosterona** es el motor del deseo sexual, y su disminución (hipogonadismo) es una causa directa de la pérdida de libido, por lo que es fundamental detectar si este déficit es por un problema potencialmente curable o si requiere suplementos con la ayuda de un endocrinólogo[5].
Llevar una **vida saludable y equilibrada**, con alimentación rica en nutrientes (frutas, verduras, grasas saludables), es esencial para producir más hormonas sexuales y mejorar la energía[8].
No dormir lo suficiente, el sobrepeso, fumar y el **estrés** (que mata el deseo sexual) son factores que afectan drásticamente la capacidad de generar deseo, por lo que la relajación, el ejercicio y el yoga son herramientas clave[8].
La **depresión**, el **estrés** y la **fatiga** suelen ser factores de pérdida del deseo sexual en los hombres, y si hay problemas de salud mental, buscar ayuda profesional puede ser crucial para mejorar tanto la salud mental como la sexual[9].
El **alcoholismo** y el consumo de drogas ilegales también son causas frecuentes de pérdida de deseo, y es importante evitar abusar de contenidos eróticos en redes sociales porque la sobreexposición a cuerpos retocados puede afectar negativamente al deseo propio[8].
La comunicación es **clave** y fundamental para recuperar el deseo; decir qué te gusta y qué no, escuchar los de la otra persona y hablar de todo (incluyendo fantasías, deseos y preocupaciones) ayuda a comprenderse mejor[6].
El **respeto** es esencial para respetar las preferencias de la pareja, incluso si son marcadas, recordando que todo el mundo tiene derecho de expresar su sexualidad en la forma que se siente cómoda y auténtica sin que una sea mejor que otra[6].
El **compromiso** requiere encontrar un balance entre las diferencias de deseos, trabajando juntos para encontrar actividades divertidas para ambos y nuevas formas de erotismo que pacten y consientan[6].
**Priorizar la intimidad** no sexual, pasando tiempo juntos, abrazándose y teniendo contacto no sexual, ayuda a construir una mayor conexión que promueve el deseo sexual y reduce el estrés y la ansiedad[6].
Centrarse en el **placer** y en la experiencia, en vez de poner el foco únicamente en el orgasmo o en el paso a paso, permite explorar los cuerpos y encontrar lo que hace sentir bien, mejorando la satisfacción[6].
La **cuidad de la salud** física y mental